Una buena amiga que reside fuera el país, tuvo la gentileza de hacer un aporte significativo al tema de los gastos, me comentó acerca de los ¨gastos complejos¨, es decir aquellos que tienen relación directa con la conducta del individuo que los consume.
No nos referimos a aquellos gastos que involucran múltiples componentes y pueden ser difíciles de clasificar o rastrear, ni a aquellos que no se pueden simplemente asignar a una sola categoría; no referimos a los gastos efectuados para impresionar a una persona a aquellos desembolsos realizados con el objetivo de dejar una buena impresión o causar una sensación positiva en la persona en cuestión. El humorista, comentarista, actor y cowboy estadounidense Will Rogers sentenciaba ¨Demasiadas personas gastan el dinero que ganaron para comprar cosas que no quieren, para impresionar a gente que no les gusta¨
Salvo excepciones, la cantidad de dinero que tiene una persona es un símbolo de lo que contribuye de una forma u otra a la sociedad, gastar para presumir implica necesariamente que el gastador necesita desesperadamente de la aceptación social, un verdadero vanidoso, una persona que se jacta de sus posesiones buscando llamar la atención y mostrarse mejor de lo que es.
Como lo dice el dicho popular ¨Dime de que presumes y te diré de que careces¨. De los gastos que hemos comentado, este es el peor.
Dr Diego Garcés Velalcazar
CONSULTOR