La Real Academia Española define al refrán como: ‘Dicho agudo y sentencioso de uso común’. El refrán es la voz del pueblo, su identidad, su pensamiento. Por eso los refranes perduran en el tiempo, son siempre actuales y válidos, tanto ayer como hoy; y, con seguridad, en el futuro.
Dos de estos refranes son de actualidad y parecen hechos para los ecuatorianos, que vivimos días aciagos. Vivimos con temor no solo a la inseguridad, a la falta de energía eléctrica y a las elecciones que se avecinan, sino también al futuro, que nos parece que no pinta bien:
¨Tener miedo es de prudentes, saberlo vencer, es de valientes¨.
¨El sabio teme y el necio se atreve¨.
Un tercero evidencia el sentir actual:
¨El miedo guarda la viña¨.
Significa que el miedo puede ser positivo ya que nos ayuda a estar prevenidos y a protegernos de los peligros. Si aprendemos a usar el miedo como prudencia, será beneficioso. Entonces, es de vital importancia entender la diferencia entre ¨riesgo¨ y ¨peligro¨.
Algunos expertos señalan que el riesgo es eventual y que el peligro es actual y positivo: este existe, aquel puede existir. Y lo ejemplifican señalando que el que se embarca corre riesgo; pero el que navega durante una borrasca, peligra.
Arriesgar es aventurar; peligrar es estar inmerso en el daño. “He arriesgado mi dinero”, dice el que emprende una especulación de éxito dudoso. “Mi dinero peligra”, dice el que lo ha puesto en malas manos.
Vivir con miedo te impide tomar riesgos, pero «si no sales a la rama, nunca vas a obtener el mejor fruto».
Caben entonces dos opciones ante el miedo: huir del país, legal o ilegalmente; o tratar de vencer el miedo generando nuevos emprendimientos, reinventando procesos, reinventando profesiones y reinventándose a uno mismo.
Un arma poderosa para sortear obstáculos es, por ejemplo: la educación. A través de ella podemos distinguir el ¨riesgo¨ del ¨peligro¨, los ¨cantos de sirena¨ de la ¨realidad¨.
Un emprendedor con educación, en general, y financiera, en particular, “tomará al toro por los cuernos», buscará los medios lícitos para sortear las dificultades, tomará decisiones informadas, evitará los peligros del facilismo y, a través del conocimiento, tomará riesgos medidos para proyectarse hacia el futuro dejando el miedo a un lado: ¨El que trabaja su tierra tendrá pan en abundancia, pero el que va tras fantasías no tiene sentido¨. Termino con dos maravillosos pensamientos de Quino: «La educación es la cura contra la violencia y la ignorancia»; «Lo peligroso de vivir sin leer es que te obligan a creer en lo que te digan».
Dr Diego Garcés Velalcazar
CONSULTOR